Julio César Shakespeare

William Shakespeare fue un dramaturgo nacido en Inglaterra en el año 1564, su obra trasciende el tiempo y hasta ahora sus escritos son motive de análisis y deleite de los lectores más ávidos. Su obra comprende muchos géneros, entre los que se puede enlistar, las comedias, obras históricas, fantasías y tragedias. Dentro del último género mencionado, podemos encontrar obras geniales y una de ellas es la obra de Julio César, una tragedia dividida en 5 actos. Fue escrita aproximadamente en el año 1599, pero no es estrenada ni publicada sino hasta el año 1623, de manera póstuma a su autor.

William Shakespeare
Imagen: William Shakespeare – Autor de Julio Cesar

La obra, basada en los hechos históricos de la vida del gran dictador romano, narra los acontecimientos durante la conspiración en contra del César, su asesinato y las consecuencias del magnicidio. A pesar de que la obra lleva el nombre de Julio César, y de la importancia de este en la historia del mundo, su personaje aparece apenas en tres escenas de la obra y es asesinado durante el principio del acto tercero. Mientras que el antagonista, Bruto, es aquel en quien se centra la historia. Más que nada, profundizando en el enfrentamiento interno de este amigo del César que debió conspirar contra él.

La obra tiene trascendencia histórica por estar entre las mejores tragedias que escribió el dramaturgo inglés. Y aparece en una época de inestabilidad política en la monarquía, donde la reina Isabel I se enfrentaba a una situación similar a la de Julio César por negarse a nombrar un sucesor del trono, lo cual caldeaba los ánimos acerca de una posible guerra civil, muy parecida a la que se llevó a cabo en Roma luego de la muerte del César, aproximadamente mil quinientos años atrás.

Julio César de William Shakespeare

A continuación se ofrece un pequeño resumen de Julio César, la obra de William Shakespeare de la que trata este apartado:

Julio César había acumulado mucha grandeza, territorios y poder sobre la aun República de Roma. Mas su ambición no es bien vista por aquellos miembros del Senado, en especial en Casio y Casca, dos personajes que logran convencer a Bruto para conspirar contra el dictador. Sin embargo, Bruto no está en contra del César, quizás si lo está de su proceder y de su gran ambición, pero no lo odia. Así que la obra narra este conflicto que tiene este personaje consigo mismo luego de perpetrar el asesinato.

La obra abre con dos personajes que caminan por las calles de Roma hablando con repulsión del pueblo. Ellos son Flavio y Morelo. La siguiente escena muestra a César siendo abordado por un adivino que vaticina que no debe asistir al Idus de Marzo. A continuación, Casio y Bruto conversan sobre su rechazo al proceder del César. Y luego César muestra a Antonio su desconfianza de Casio.

Una noche, los conspiradores están en casa de Bruto para planificar el fin del César. Por un lado, Casio también desea eliminar a Marco Antonio, pero Bruto lo convence de lo contrario. Porcia, la esposa de Bruto, trata de calmar a su ansioso marido, pero él la aparta de forma educada.

Calpurnia, la esposa de Julio César, también se encuentra inquieta y relata su sueño a su esposo, donde ve como una estatua del César es bañada en sangre, pero no logra hacer que se quede en casa el día del Idus de Marzo. César va en camino al Senado, pero antes se encuentra con el adivino y con Artemidor, ambos le advierten del peligro, pero él no les presta atención.

Al llegar al Senado, es apuñalado por los conspiradores uno tras otro, mientras que Marco Antonio jura venganza. Por otro lado, Bruto confiesa el crimen ante el pueblo pero se excusa diciendo que era la única manera de preservar la libertad de Roma, y los conspiradores huyen de la ciudad, ya que Antonio se encargó de hacer crecer el repudio del pueblo hacia ellos.

Luego de la muerte del César, Octavio es llamado a Roma y se reúne con Marco Antonio y Lépido para formar el segundo triunvirato. Bruto ve con estoicismo el suicidio de su esposa y por la noche se le aparece el fantasma del César. Ahora, Antonio y Octavio discuten mientras Casio ve a sus hombres huir y a los hombres de Bruto ser masacrados en batalla, así que pide asistencia para morir de parte de Píndaro.

Bruto, al ver estas acciones, también se quita la vida arrojándose contra su propia espada, y Octavio llega victorioso con Antonio y este último nombra a Bruto, el hombre más noble de Roma, pues si bien sus acciones fueron nefastas, sus intenciones se debían a la ciudad.

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