Julio César en Egipto

Es su capacidad y talento para la estrategia militar, aquello que más caracteriza al César. Este logro le valió el temor de sus adversarios, pues Julio César comandaba sus legiones desde el frente en el campo de batalla. Se conocen algunas de sus historias como estratega, que en parte escribió el mismo en sus memorias y bitácoras de guerra, como historiador que fue.

Cleopatra y Julio César
Imagen: Cleopatra y Julio César

Entre algunas están, la batalla de Bibracte, donde utilizó pesadas jabalinas que ponían al soldado enemigo en la situación de dejar su escudo atravesado por el proyectil o continuar sin él; también está la batalla de Alesia, donde sitio a la fortaleza e hizo que sus habitantes tuvieran que rendirse debido al hambre y al aislamiento; o la batalla de Tapso, donde su estrategia fue proteger a sus arqueros y atacar a las bestias del ejército de Pompeyo para hacerlas retroceder y así librarse de una buena porción del flanco izquierdo del enemigo.

Pero fue la batalla de Farsalia, la decisiva para el fin de la república, ya que las tropas de César avanzaron con ímpetu a las líneas de Pompeyo, atacando el lugar de los arqueros y catapulteros que iban al frente y así atacar la parte posterior, viendo que el ejército enemigo era más numeroso, dispone a su flanco de forma oblicua, lo cual divide a las legiones rivales y así logra atacar por el flanco sin perder terreno. Al ver que todo estaba perdido, las tropas contrarias deciden huir en todas direcciones y las legiones de César aprovechan este desorden para atacar furia imbatible. Pompeyo huye también y luego de muchas evasiones llega hasta Egipto. Este hecho es oído por Julio César que sale en su búsqueda.

César Zarpa a Egipto

César, luego de la batalla de Farsalia envía una gran parte de su fuerza a Italia para buscar a Pompeyo a través de Tesalia y Macedonia. Al no tener una armada naval, Julio César se mantuvo en tierra y avanzó por la costa de Asia Menor. Los rumores de su búsqueda y persecución recorrieron los oídos de las autoridades y Pompeyo también empezó a moverse hasta llegar a Egipto y estos rumores también se hicieron oír por el César. Así que armo una flota de embarcaciones por las naciones que ante su admiración decidían apoyar esta empresa.

Zarpa desde Rodas con diez galeras con su mejor tripulación hasta las costas egipcias, donde eran aliados. Y en un principio fue recibido de forma amistosa, sin embargo, ante los aires de autoridad que percibieron en César, deciden tomar la ofensiva. Se arma una pequeña revuelta entre las calles de Alejandría, pero César con cautela solicita legiones de Europa para fortalecer sus tropas. Los enfrentamientos no llegan a mayores.

Las noticias de la muerte de Pompeyo llegan a Alejandría y con estas, la cabeza del mismo. Es Ptolomeo quien se las hace llegar pensando que esto sería un gesto complaciente. Pero César se encuentra horrorizado por esta escena macabra. Las intenciones de este, eran lograr que su enemigo volviera a aliarse con él, mas no eliminarlo de forma nefasta. Así que decide honrar la muerte de su antiguo colega erigiendo un pilar conocido como el Pilar de Pompeyo, aun presente en Alejandría.

Sumisión de los Altos Mandos

Los oficiales de Pompeyo, al verse acorralados luego de quedarse sin un comandante, se entregan ante César y este, lejos de castigarlos, los honro por su fidelidad y coraje. Así que pronto, Julio César se encontraba en una posición fuerte dentro de Alejandría, ya son aliados, y él fue cónsul de Roma. Resuelve intervenir en la disputa con respecto a la sucesión de la corona egipcia, bajo el pretexto de encontrar mucha anarquía y confusión en la ciudad que se derivaba en la controversia popular generalizada, que solo podía ser restaurada al resolver esta cuestión.

Cleopatra y Julio César

Ptolomeo y Cleopatra, hermanos y herederos del trono, pugnaban por la sucesión en el trono. La decisión de César fue que ambos desarmaran sus ejércitos y entregaran sus razones para que él pueda adjudicarlas. Cleopatra hizo lo que se le pidió, mientras Ptolomeo aún se resistía. Pero cuando ella llegó ante el César, al verla, sintió un gran apego hacia su belleza, un apego culposo. Y decidió que Cleopatra y Ptolomeo debían ocupar el trono conjuntamente.

Pero la resistencia de su hermano seguía tan fuerte como siempre, y terminó por amenazar seriamente la vida de Julio César, que a su vez, quería ganar la admiración de Cleopatra sin causar mayores desmanes en Alejandría. Así que batallo contra Ptolomeo, y como era de esperarse, lo vence. Mas en su huida, Ptolomeo hunde su barco y ahogándose en el Nilo, dejando el trono para la bella Cleopatra.

Las aventuras de esta belleza no son pocas, y se cree que vivió una atracción romántica con Julio César, de la cual incluso se especula tuvieron un hijo, que luego ocuparía el trono egipcio, su nombre fue Ptolomeo XV Filópator Filómetor César, también conocido como Cesarión.

Tras la muerte de César, ella visita a Marco Antonio y se conecta con él a un nivel romántico. Pronto, este se enfrenta a Octavio y es vencido, pero al pensar que fue traicionado por Cleopatra, la persigue hasta Egipto, donde ella se encontraba escondida en un sepulcro. Antonio, pensando que ella había muerto, se apuñala en gesto suicida y muero luego de enterarse que en realidad estaba viva. Octavio, con la intención de demostrar sus triunfos, la toma prisionera y ella, para no sufrir tales humillaciones, se quita la vida con el veneno de un reptil.

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