La Guerra de las Galias de Julio César

Como cónsul de Roma, Julio César había alcanzado un punto muy alto en la política, pero quería más y esto significaba la obtención de una conquista extranjera. Al parecer, una gran porción de territorio llamada Galia, dividida en varias regiones conocidas como la Galia Cisalpina, lo que actualmente son los Alpes italianos y la Galia Transalpina o Galia Ulterior, ubicada en gran parte de lo que ahora es Francia. Aunque estos territorios ya estaban ocupados por otras naciones y tribus que estaban bien organizados y armados para la guerra, César sabía que su conquista le significaría triunfos militares y económicos para beneficiar su carrera política, así que dispuso de su décima legión, la cual consideraba su favorita.

La Guerra De Las Galias De Julio César
Imagen: La Guerra De Las Galias De Julio César

Inicio del Conflicto

Julio César tenía 40 años en aquella época y ya era un estratega militar de mucha audacia. Su estrategia fue la de aliarse con uno de los bandos de las tribus asentadas en este sitio y atacar a la otra, luego hacer lo mismo con dicha tribu aliada y en poco tiempo obtendría el control. Este fue el caso de Ariovisto, un rey germánico que tenía como rivales a los Heduos, así que Julio César no tardó en aliarse con estos últimos tras derrotarlos y en dar aviso al rey germano para emprender campaña pero, ante la negativa, se vio obligado a nombrarlo su enemigo.

Entonces la décima legión avanza al campamento germano y ataca desde ambos flancos con total éxito. Las consecuencias de su victoria, fue la fama adquirida por vencer a los galos, de quien los romanos temían por su tenacidad en la batalla. Así que algunas naciones galas se rindieron sin reparo alguno para obtener indulgencia y protección por parte de su conquistador.

Poco a poco iba aumentando el número de soldados gracias a la gran cantidad de hombres capaces de erguirse en batalla dentro de los pueblos galos. Existía una nación dividida en cien cantones aproximadamente, cada una con unos dos mil habitantes en condiciones de batallar, aunque la costumbre era solo reclutar a la mitad, mientras la otra mitad se quedaba en casa realizando organizando las tiendas y los recursos, César vio en ellos una gran resistencia ante las privaciones y duras condiciones, y decidió turnarlos en batalla a una mitad y a otra, de este modo siempre tendría soldados descansados para su campaña de ocho años de duración.

Por esto es que Julio César es conocido como un gran estratega militar, y además de mantener a sus tropas frescas, también logro hacerlas avanzar de forma más rápida al construir puentes durante su conquista, incluso creó un sistema de postas en una ruta señalada a través del territorio galo con sitios de abastecimiento cada cierta distancia y así los oficiales de su ejército y algunos de sus mensajeros podían reabastecerse con alimento y hasta cambiar su caballo para seguir avanzando con gran velocidad. Un sistema de comunicación que fue utilizado por mucho tiempo más en toda Europa.

Incursión en Britania

Cuando ya la mayoría de pueblos habían sido dominados, se resolvió invadir Britania quizás por obtener más triunfos militares, pero al parecer su motivo real era ir en busca de una aventura romántica. Su pretexto para este objetivo fue que las personas de esta isla tenían la costumbre de cruzar el Canal y ayudar a los galos en sus guerras. Así que envía a uno de sus oficiales a la costa inglesa en un pequeño bote y con una corta tripulación para que, al llegar a tierra, caminen en cada dirección en búsqueda de los mejores puertos. Mientras tanto, César se hacía de embarcaciones desde la costa francesa proponiendo transportar su ejército a través del canal.

La orden de zarpar es dada y las tropas embarcan tan pronto como pueden. Sin embargo, el cuerpo de inteligencia británico ya tenía conocimiento de las intenciones de Julio César, y se armaron con tropas, caballería, carruajes de guerra y todos estaban apostados en la costa. Al ver esto, el César ancla sus naves cerca de la costa pero con suficiente espacio para estar seguro de cualquier ataque a distancia. Luego de varias horas de espera, decide moverse con el viento hacia otra zona, mientras el ejército de Britania lo persigue a su encuentro. Ocho millas después, desembarcan cerca de la orilla pero son mermados por los enemigos en tierra, pero finalmente César prevalece sobre la costa y poco después, sobre toda la isla.

Conquista de las Galias

Luego de la conquista de la Galia y Britania, su fama siguió creciendo de regreso en Roma. Su gente lo apoyaba, y quienes estaban dudando, ahora creían en él como su campeón. Triunfo tras triunfo, su regreso sería aclamado con honores y mayor poder del que nunca había tenido.
Durante estas campañas, logro sacar mucho provecho desde el punto de vista militar. Según Plutarco, el historiador, César debe haber tomado ochocientas ciudades, conquistado trescientas naciones, peleado batallas campales con tres millones de hombres, tomado un millón de prisioneros y matado otro millón en el campo de batalla, durante los ocho años de esta campaña, tan solo para satisfacer su sed de dominación.

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